domingo, noviembre 26, 2006

Sobre el Polo.

Un nuevo aporte de un apreciado amigo a este espacio...


El nuevo partido El Polo, avance con pendientes
Por John Mario González
Especial para El Nuevo Siglo

No simpatizo con el Polo. Tampoco soy de izquierda, hacia la cual tengo numerosas reservas de fondo en su concepción teórica, y muchas más todavía hacia el devenir de la izquierda en Colombia y buena parte de sus líderes.Pero si hay una organización política en Colombia más parecida a un partido político moderno, esa es el Polo Democrático Alternativo. Por eso tienen razones para estar satisfechos y optimistas.

No sólo su representación parlamentaria va en aumento y en las elecciones presidenciales obtuvieron la inédita cifra para la izquierda de 2 millones 600 mil votos, sino que de su ascenso es una muestra más los 500 mil votos de sus militantes y simpatizantes en la reciente consulta interna. Votos contantes y sonantes que nada tienen que ver con el embuchado que se inventó la dirección nacional del Partido Conservador para legitimar su decisión de apoyar a Uribe.

Pero aún más, el Polo ha logrado reversar el proceso de desafiliación partidista que ha operado en Colombia desde mediados de la década del sesenta e insuflar orgullo a sus militantes, lo cual contrasta con la actitud vergonzante a que se ve constreñida la militancia en otros partidos.

Es ese clima el que le permitió obtener sustanciales votaciones en la consulta interna en departamentos en los que su arraigo es precario, como Sucre y Córdoba, lo que hace suponer que sus posibilidades de triunfo en las elecciones regionales del próximo año son altas.

Y tiene también líderes en franco ascenso. Hombres como Gustavo Petro obtienen reconocimiento no por contemporizar, no por eclécticos o por intentar parecerse a lo tradicional, sino por ser valientes y vehementes en la denuncia del maridaje entre política y narcoparamilitarismo.

Es Petro ese tipo de líderes que aconsejo no seguir, no por su antecedente subversivo, sino por su pensamiento único, pero es un líder franco y radical como Práxedes Mateo Sagasta en la España decimonónica con quien merece controvertir, como lo hiciera en la misma época un conservador como Don Antonio Cánovas del Castillo.

No obstante, los indiscutibles éxitos y el avance del Polo Democrático Alternativo, sus directivas deben asumirlo con mesura y sentido crítico, pues son también evidentes los múltiples pendientes como partido político. No vaya a sucederle lo que al Partido de la Revolución Democrática en México, que con progresos parciales más vertiginosos, lleva ya casi 20 años intentando hacerse al poder.

Dentro de las cuentas del Polo debiera incluirse que buena parte del crecimiento del partido es producto de la inercia, es el sedimento de las luchas guerrilleras, sindicales y agrarias de los años 70's y 80's, y cuyos activistas siempre han sido potenciales militantes de un izquierda organizada.

Probablemente entonces todo el éxito no responde a la buena gestión de sus dirigentes. Lo mismo sucedió en México o Chile, donde un número importante de exiliados regresó a ocupar puestos de primera línea en el Partido Socialista.El éxito puede ser resultado también de la novedad y de un partido que aún necesita consolidar sus cuadros dirigentes.

Pero uno de los pendientes más notables tiene que ver con su postura respecto de la lucha armada y su contribución a la paz. No es entendible que haya gran beligerancia para denunciar la violencia paramilitar y no haya la misma contundencia para denunciar la violencia guerrillera.

No pocos incluso de sus militantes juegan a la oposición semileal y parecieran seguir combinando todas las formas de lucha. Hacen carrera dentro del Polo y a la vez mantienen relaciones non santas con la subversión.

No tiene presentación que logre consolidarse un partido de izquierda con posibilidades de hacerse al poder y la violencia guerrillera continúe en niveles endémicos.

Otro de los pendientes del Polo es respecto de su plataforma programática. Más allá de la enjundia del Senador Petro contra el paramilitarismo y de ideas sueltas del Senador Jorge Enrique Robledo en temas económicos, la percepción sobre las propuestas del Polo es más bien pobre.La misma postura de oposición puede entenderse como pobre a no ser por los cuestionamientos al gobierno sobre el tema paramilitar.

La falta de propuestas y de innovación incluso en donde ejercen el gobierno, como en el caso de Bogotá o en el Valle, con un hombre muy cercano, resulta curioso. En ese sentido, todavía tiene el Polo el pendiente de marcar la diferencia y mostrar, por lo menos a nivel local, cuál es el valor agregado de los gobiernos de izquierda.

Así pues, el avance y los éxitos del Polo son indiscutibles, como también lo son sus pendientes, ya que no es admisible décadas de luchas sindicales, guerrilleras y agrarias para terminar padeciendo la ley de hierro de la oligarquía, como bien la describiera el sociólogo Robert Michel en el partido socialdemócrata alemán a comienzos del siglo XX.

lunes, noviembre 20, 2006

Sobre el palacio de justicia.





Luego de un pertinente comentario hecho por Victor Buitrago, visité y encontré en su blog una entrada sobre el palacio de justicia que me recordó ciertas minucias jurídicas:

Cuando en 1981 (luego de la toma de la embajada de República Dominicana y la concesión del estatus político al M-19) el congreso declaró la amnistía condicional a los alzados en armas, abrió la posibilidad del beneficio del perdón de delitos políticos para el M-19. Para ese momento los delitos políticos incurridos incluían rebelión, sedición o asonada, y delitos conexos con los anteriores. 

Mediante el decreto 474 de 1982 el gobierno declaró extinguida la acción penal y la pena para delitos políticos y conexos, ratificando luego este decreto mediante la ley 35 de 1982 en la que el Congreso de la República declaró una amnistía general para los delitos políticos y conexos. Esto implicó para los alzados en armas del M-19 la apertura de un nuevo espacio para una posible negociación, desmovilización y cesación de deudas con el Estado. Esto fue posible ya que el entorno internacional no se había pronunciado puntualmente acerca de los delitos de secuestro y crímenes de lesa humanidad, al estar inmerso en la “Guerra Fría”. 

Mediante la ley 45 de 1985 el Congreso autoriza al presidente de la República para conceder el indulto a delitos políticos. Para 1988 el presidente Barco anuncia la puesta en marcha de la “iniciativa para la paz” con el objeto de buscar la reincorporación a la plenitud de la normalidad ciudadana de quienes habían escogido el camino de la subversión armada. Mediante la ley 77 de 1989 el congreso faculta al presidente de la República a conceder el indulto con retroactividad a la ley. Esto permitió que no solamente el presidente fuese facultado para conceder el indulto sino que el indulto tuviese retroactividad para todo hecho cometido antes de la promulgación de la ley. Luego, mediante el decreto 206 de 1990 el gobierno reglamenta la ley 77 de 1989 abriendo el camino procedimental del indulto para el M-19, que en este caso es denominado ley de “Perdón y Olvido”. En el acuerdo con el M-19 de 1990 sólo se habla de indulto, actitud complementada con la expedición de la ley 7 de 1992 llamada de “Reindulto”, que en 1992 impidió a la Fiscalía continuar con la investigación a la cúpula de ese grupo guerrillero por los hechos del Palacio de Justicia.

¿Qué piensa usted?

martes, noviembre 14, 2006

Sobre Procesos de Paz.



En Colombia es necesaria una reflexión sistemática sobre lo que han sido y podrán ser los procesos de paz con grupos al margen de la ley, ya que la búsqueda de la reconciliación nacional es indispensable para mejorar las expectativas de desarrollo y equidad nacional. Hasta el momento, los procedimientos desarrollados han sido coyunturales y las herramientas utilizadas diferentes en cada proceso. No se tiene en Colombia un modelo único orientador para la negociación, la desmovilización y la reinserción de grupos alzados en armas. Los marcos jurídicos, las peticiones en la negociación de los grupos ilegales, las concesiones por parte del gobierno y las posteriores reinserciones a la vida civil, han sido los grandes escollos a sortear en estos procesos. En la medida en que los diferentes gobiernos han pretendido conjurar la crisis de orden público a través de mecanismos legales transitorios, ha sido enorme la dispersión de normas y críticos los efectos de la temporalidad de las mismas.

Según Daniel García peña, la evolución, combinación e interacción a lo largo de los años entre las políticas de los gobiernos y la respuesta de los insurgentes han producido dos “modelos históricos” distintos para la resolución de conflictos: el primero, moldeado durante la presidencia de Betancur y desarrollado conjuntamente con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), y el segundo, como resultado de las negociaciones entre la administración Barco y el Movimiento 19 de Abril (M-19). Estos dos modelos no cobijan el proceso con las AUC. Cada uno de los dos modelos de negociación Barco/M-19 y Uribe/Autodefensas, ha hecho aportes significativos consolidando nuevos elementos claves. Estos elementos podrían ser los ingredientes para un futuro tercer modelo de resolución de conflictos, en donde se aprenda de las lecciones del pasado, ajustándolas a las realidades del presente y futuro proceso con otras organizaciones al margen de la ley.

Un componente central del nuevo modelo de negociación para el futuro, tendrá que ser el papel activo de la sociedad civil desde el mismo momento de instauración de la mesa de negociación, en donde se ponga en discusión la reparación de víctimas y territorios afectados por el conflicto.

Una lección que podemos encontrar es que el diseño de los Acuerdos iniciales puede tener “imprecisiones” y, en ese sentido, es necesario encontrar criterios de flexibilidad que no afecten la finalidad del proceso general. Los ejemplos positivos de conflictos resueltos a nivel internacional han dejado errores y aciertos en materia de participación y verificación de procesos de paz. La participación internacional en la verificación y acompañamiento de conflictos es cada vez más importante y pertinente. En esta coyuntura de la historia es imposible hacer acuerdos políticos en los procesos de paz, que desconozcan el panorama internacional de justicia y reparación de víctimas así como los lineamientos de la Corte Penal Internacional.

En lo referente a lo jurídico, se debe tratar de consolidar por parte del gobierno, una línea normativa flexible y adaptable a los procesos de paz que aun faltan por llevarse a cabo en el territorio nacional.

jueves, noviembre 09, 2006

Europa y América Latina se dan la mano en el Parlamento Europeo

Europa y América Latina se dan la mano en el Parlamento Europeo

- Firman en Bruselas el Acta constitutiva de la Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana.


(Bruselas, noviembre 8 de 2006).- El Parlamento Europeo (PE) ha sido escenario este miércoles de la sesión de apertura de la Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana (EUROLAT), evento con el que se subraya el interés de la institución comunitaria por fortalecer la colaboración entre la Unión Europea y América Latina.

La Asamblea EUROLAT fue concebida con el propósito de convertirse en la institución parlamentaria que canalice la colaboración estratégica birregional entre la Unión Europea y Latinoamérica, promoviendo la transparencia y reduciendo la distancia entre las acciones políticas y los ciudadanos. Este miércoles se aprobó el Acta constitutiva de la Asamblea, así como las reglas de procedimiento y se eligieron los dos copresidentes del nuevo organismo.

La Asamblea Parlamentaria Eurolatinoamericana es una iniciativa que busca, a través de foros y encuentros internacionales, definir posiciones comunes y acciones concertadas entre las diferentes regiones para combatir la pobreza, la exclusión social, fomentando el desarrollo integral y sostenible de las naciones.

El objetivo principal de la Asamblea Eurolatinoamericana es, en definitiva, el de fortalecer la asociación estratégica entre Europa y América Latina, y fomentar su desarrollo y evolución para enfrentar retos conjuntos como el fortalecimiento de la democracia, respeto por los derechos humanos, impulso de la cohesión social, gestión de flujos migratorios, lucha contra el terrorismo y tráfico de estupefacientes, entre otros.


www.delcol.ec.europa.eu

Manuel Rincón
Agregado de Prensa

UNION EUROPEA
Delegación de la CE para Colombia y Ecuador.
Tel. (57-1) 6581150
Cr 7 No 115-33 Piso 10